La aventura de dos chicos y su EeF. Simplemente nuestro día a día.

En este blog cuando hablamos de EeF hacemos referencia a Educación/Enseñanza/Escolarización en Familia.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Respetando los intereses

Hoy es 11 de noviembre.
Hoy se recuerda que el día 11, del mes 11 a las 11 horas (11-11-11) se firmó el final de la Primera Guerra Mundial.
Tema de gran interés últimamente para mi hijo mayor. Y nos cuesta aceptar este interés en las guerras.

Hace un tiempo quedaba bien que los padres dijeron: Mi hijo de mayor será médico, será abogado, será científico........
Y los padres hacían todo lo posible para que así fuera. Estaba bien visto darles la mejor y más alta educación y presionarles para ello.

Hoy en día, por contrario queda bien decir: "Mi hijo de mayor será lo que él quiera ser. Yo quiero, que sea feliz."

Yo misma también me he pillado alguna vez en decirlo, pero creo que la mayoría de la gente no lo dice en serio. Desde luego, yo ahora me doy cuenta que no lo decía en serio.

Queda bien decirlo, y no es del todo mentira, pero tampoco es del todo verdad. Quizás la gente que lo dice realmente no se da cuenta, y no lo dicen de mala fe, como yo tampoco lo decía queriendo mentir.

Pero ahora me he dado cuenta de que hay algunas cosas que yo sinceramente no me gustaría que uno de mis hijos lo fuera de mayor.

Si uno de mis hijos de mayor quiere ser actor de pornografía, por muy feliz que fuera, yo me sentiría fracasada. Si uno de mis hijos de mayor quisiera ser un figurín de estos que salen en programas tipo Belén Esteban, él podría estar muy feliz, pero yo me sentiría fracasada. Lo mismo con boxeador, o criador de gallinas para el matadero y algunas otras profesiones más.

Mientras que, realmente, tal como van las cosas, estas profesiones no me preocupan demasiado y no creo que sean futuras profesiones que le puedan interesar a uno de mis hijos, hay uno que sí que me preocupa.

¿Qué haría yo si mi hijo de mayor quisiera ser militar?
Uf, no lo sé. Pero no me gustaría nada.

Sé que habrá buenos militares y algunos incluso lo harán con intenciones de paz, espero. Pero yo tengo que ser sincera con mis sentimientos y a mi no me gustaría.

Mi hijo mayor lleva ya un tiempo mostrando mucho interés por las guerras del siglo pasado, sobre todo las dos guerras mundiales. Las armas y todo lo que pueda explotar le llama mucho la atención.

Cuando los niños son pequeños uno puede guiar más fácilmente sus intereses. Uno puede decidir que este libro no entra en casa, uno puede decidir que este juguete no entra en casa y uno puede decidir que no se va a visitar tal sitio. Los hijos lo aceptan y punto. La mayoría de las veces ni se dan cuenta de las decisiones que nosotros vamos tomando para ellos.

Pero cuando los hijos se hacen mayores, ya no es tan fácil. Ha visto este libro y lo quiere mirar y leer. Ha visto que hay tal museo y lo quiere ir a visitar. Ha visto tal o tal cosa y lo quiere tener, investigar...... Y muchas veces, cuanto más prohíbes, más atractivo se hace el objeto deseado en cuestión.

Así que últimamente estoy frenéticamente buscando maneras para saciar su inquietud y sus ganas de saber sobre guerras y armas, pero simultáneamente inculcando el horror de las guerras, nuestro completo desacuerdo con ellas y dejarle ver la inutilidad total de ellas. Creo que es mejor que nosotros le guiamos en su descubrimiento, que no que se lo prohibimos porque no nos gusta la temática. Aunque en algún que otro momento me está costando bastante aceptar según qué cosas en mi casa.

Este verano fuimos a visitar el museo de Passendale de la primera guerra mundial y el cementerio Tyne Cot. Dos lugares que impactaron mucho y sobre todo el cementerio hizo ver la crueldad de la guerra. Tantas personas muertas y ¿para qué?

También ha leído el Diario de Anne Frank y hemos mirado un vídeo. Vidas sencillas que rompieron por la guerra. No habían hecho nada malo, simplemente eran lo que eran. Han salido unas conversaciones bastante interesantes después de esta lectura.
La siguiente lectura es "Volando Solo", un libro de Roald Dahl que explica sus vivencias como piloto en la segunda guerra mundial.
E "Invierno en tiempo de Guerra" de Jan Terlouw. Otro libro muy bueno.

De la biblioteca también va trayendo unas revistas sobre modelismo en el cual salen muchos modelos y maquetas de las guerras. En su clase de plástica está haciendo una maqueta él mismo sobre la guerra.

Y sigue con su sección de "guerras antiguas" en su museo. La visita que nos ha venido hace poco, le había traído algunas bombas que limpió y las buscó un lugar en su museo. Este verano quiere ir a buscar él con la persona que le regaló estas bombas. Me sigo preguntando si le debo dejar ir....
Y con los Playmobils monta una guerra detrás de otra.....

Solo me queda esperar y confiar en que la exploración de sus intereses, con nosotros como guías y orientadores, acabará a buen puerto. De momento en algunos de sus Dioramos de Playmobils voy viendo indicios de que vamos por buen camino......

13 comentarios:

Sandra dijo...

En cuanto venga Javi le haré leer esta entrada y contestarte, jeje. El es un enamorado de todo lo relacionado con las guerras, especialmente la segunda guerra mundial y es la persona más pacífica del mundo. NO se si te tranquilizará su visión pero igual te ayuda a pensarlo de otro modo.
Si necesitais libros aquí en casa hay una barbaridad sobre el tema, javi los colecciona, ya miraré los que hay pero hay algunos muy chulo. Me gustanincluso a mi! jaja. Un besazo

Silvia dijo...

Opino como tú. Y abiertamente te digo que el problema es la definición de felicidad que es postmodernista y hedonista, es decir, que si para mi hijo está bien, si eso le da "placer" y le hace "sentir agusto". Para mí la felicidad así entendida no es la finalidad máxima del individuo (y entiéndase que no somos una familia de personas de cartón, grises ni de caras largas, sino una familia bastante alegre). Es decir que la integridad está primero, hay determinados límites dentro de los que encontrar esa felicidad, y estos límites primero los vivimos nosotros, y se los enseñamos con el ejemplo a ellas. Los límites son todo lo que entre dentro de Sus Límites. Nosotros creemos en Dios y en que El tiene unos preceptos y una ley que guardar, y creemos que la felicidad máxima consiste en fidelidad y obediencia a nuestro Señor.
Como tú dices, hay muchas cosas que si mis hijas hicieran por supuesto que las asumo porque ellas como yo tienen libertad por supuesto, pero ambos nos sentiríamos fracasados como tú dices, porque lo que les estamos enseñando (y no forzando) son en mi caso unas creencias en las que hay cosas que no entran, pero son ellas quienes las tendrán que hacer o no propias según crezcan.
En mi caso mi marido no ve nada mal en que quisieran ser militares, al contrario, le parece una ocupación muy digna. El lo vé como una manera de servir a su país y proteger a sus ciudadanos. No de forma nacionalista ni absoluta, sino como un servicio necesario, no es pro guerra tampoco, pero no le incomoda la realidad de que existe un organismo de defensa y ciudadanos que sirven en el mismo.
Yo no veo conflicto moral tampoco, pero sí emocional, porque la gente que sirve en el ejército se juega la vida y como madre quiero que mis hijas estén más "seguras". Y no solo militar, policía, bombero, cualquier profesión que implique un riesgo físico. Si tuviera niños y fueran como los tuyos me sentiría igual que tú, pensando en cómo encauzar esos intereses de la mejor forma. Pero luego piensas que cualquier cosa nos puede pasar a los de "oficina" también y así es, no hay nada seguro. Y no, sigo diciendo que hay mucho más riesgo en las otras profesiones. En mi caso se lo dejaría a Dios porque como dices está claro que no puedes prohibir que tengan interés en el tema de las guerras que además es tan necesario aprender.
Respecto a tu caso a mí me parece fabuloso (aunque sé que es más difícil cuando es tu propio hijo, je je) ese interés de tu hijo, y esa exploración de un tema tan profunda y seria como él hace y a la que os sumáis en casa. Y la forma de llevarlo como cuentas me parece muy buena también. El fin de semana pasado en la tienda de segunda ví el Diario de Anna Frank y no podía leerlo, fué ver el final y cómo hasta ahí llegó la niña porque llegaron los nazis...se me hace un nudo en el corazón y las entrañas, pero si bien todo el mundo odiamos las guerras, estoy muy agradecida por los soldados que lucharon para detener las atrocidades y abusos de ese grupo de bestias humanas que tanto daño hicieron.
Gracias por lo escrito, es una reflexión muy enriquecedora.

Marhya dijo...

Te leo habitualmente aunque casi nunca te comento. Y comprnedo lo que dices y sientes, pero quizá ese interés no vaya encaminado a ser militar si no por el contario a ser historiador, quién sabe, o a escribir novelas ambientadass en esa época, o dibujar cómics... Quiero decir que lo más obvio es pensar eso, pero en torno a ello puede haber otras cosas menos evidentes y sean las que les interese. Y en ese conocer las gueras también se conoce el sufrimiento, como dices con esas visitas a los cementerios o lecturas como las que cuentas, y eso está bien, porque ve las consecuencias de la guerra, quizá otro chico menos interesado no llegue ahí.
te comento esto porque a mi siempre me ha interesado mucho la historia y sobre todo durante mucho tiempo (ahora estoy en otra época) me "atraían" 8aunque suene mal) la 2ª GM y la guerra civil española, pero no soy una persona violenta, soy pacifista, y creo que es precisamente por eso, por querer desentrañar qué lleva a las personas a embarcarse en los conflictos, que te intriga tanto.
Bueno, perdona la parrafada, pero sólo quería decirte que quizá de todo este interés salga todo lo contrario de lo que temes, precisamente por los conocimientos que con ello haya adquirido.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Que tema tan difícil, por un lado queremos orientar a nuestros hijos y por otro lado ellos tienen unos intereses que a veces no entendemos por que lo quieren de una forma casi obsesiva. Yo también creo que es mejor orientarlos y acercarlos un poquitin a sus intereses para que no lo vean de una forma prohibida, pero te entiendo cuanto cuesta y hasta algunas veces no estamos dispuestos a pagar ese precio.

En casa dijo...

¡Qué interesante! Da mucho que pensar... Nosotros estamos queriendo dejar las guerras y, especialmente, todo lo relacionado con el holocausto para más adelante, pero inevitablemente mi hijo mayor sabe ya más de lo que nos imaginamos. Por ahora no parece que le llamen la atención las guerras, aunque le fascina la historia, pero sobre todo de la época clásica. Ya veremos más adelante.

Marvan dijo...

Gracias Sandra. Me tranquiliza saberlo. Sé que tengo que confiar y confío, pero a veces me cuesta y me viene el gusanillo.... y sí......

Silvia. Tienes razón en lo de la felicidad. Felicidad y placer no son lo mismo, estoy completamente de acuerdo con esto. Y mucha gente los confunde.
Sé además que el hecho de ser militar en EEUU está como mucho mejor visto. Tampoco quiero pretender que los militares son malas personas ni mucho menos. Pero a mi me resuena la canción de Donovan: The universal soldier. Y crecí con esta canción y realmente también es lo que creo yo, aunque también sé que seguramente la cosa está aún más compleja. Soldados pararon a Hitler, pero Hitler comenzó con Soldados que también creyeron que estaban luchando por su pais. El tema es muy complejo y es casi como en una pelea de niños ¿quién empezó y quién tiene razón?Seguramente nadie. Asi que como dije en el post, yo tengo que ser sincera con mis creencias y sentimientos y tal como yo tengo que respetar los sentimientos de mis hijos, creo que también va bien que ellos vean que sus padres también tienen sus sentimientos y creencias, quizás no son los mismos, pero podemos expresarlos y respetarlos. Incluso pensando en la adolescencia que nos va llegando (schiver, schiver jejeje) irá bien, ver que ideas diferentes y sentimientos diferentes puedan convivir, conversar, respetarse. No hace falta siempre estar de acuerdo en todo y con todo el mundo para seguir conviviendo en paz incluso dentro de la familia.

Respecto a Anna Frank no te creas, yo también lloré. El libro me lo leí de adolescente, me acuerdo de ello. Pero la película que vimos no la conocí y la vimos juntos y al final lloré.... Ellos curiosamente no. Pero me vieron llorar y conversamos sobre ello.

Marhya, gracias por tu comentario y
es verdad incluso mi hijo mismo a veces lo dice que simplemente lo hace por interés histórico. Me tranquiliza tu comentario y sé que debo confiar.

Gracias también Anonimo y "en Casa". Realmente todos los comentarios me han ayudado mucho y ayuda también poder hablar sobre estos temas. No todo siempre va como queremos. Aceptarlo es un camino que tenemos que andar y siempre va mejor acompañado ;)

Sabrina dijo...

Jo Marvan, ja se que no t'agrada escriure parrafades però ho hauries de fer més sovint.
Es tant interessant el que expliques quan ho fas!!!

Gràcies per l'entrada i la teva reflexió.

Molts petons.

Silvia dijo...

Qué buena matización, lo que dices de respetar los sentimientos. Sí, a mí me cuesta mucho ver a veces que ellas son diferentes, guau, y todavía vamos apenas con seis y cuatro años, amiga me pongo en tus zapatos y aquí estamos para lo que podamos.
Como dices yo también me quedé pensando en que es cierto, no es lo mismo un soldado aquí que un soldado por ejemplo en un país que acaba de salir de una dictadura. Y como dices también fueron soldados los que encumbraron a Hitler, sí, tienes toda la razón. Pero es esa la cuestión, yo pienso que tus hijos, el mayor bastante por lo que cuentas, están precisamente captando esas diferencias y que el hecho de que seáis transparentes con vuestros sentimientos es algo admirable.
Vas por buen camino y gracias de nuevo por estos post tan interesantes con los que tendremos que lidiar de alguna forma tarde o temprano, ja ja ja.

Marvan dijo...

Moltes gràcies Sabrina.
Com sabràs, el problema és el temps. Tinc moltes coses que tinc ganes d'explicar jejeje, però falta temps i així sovint vaig a lo ràpid, una foto dos frases i ala..... m'agrada tenir un petit record de tot el que fem.
Però fa bé saber que us surt a compte el temps que dediqueu a llegir les meves parrafades quan em poso jejeje.

Silvia, las cosas siempre son complejas. No me gustan las verdades absolutas, aunque muchas veces sería más fácil. Sería más cómodo poder creer que todos los soldados son malos y los no soldados son buenos, así te ahorras de analizar o de pensar. Pero sabemos que las cosas no son así. Todo depende, hay de todo en todos lados y cuesta analizar y aceptar dobles posibilidades. Uf, hay tanto para comentar sobre esto.

educandoenlacasa dijo...

Jajajajajajajajaja. Enseñale del modo en que Gandhi combatió al imperio británico.

Marvan dijo...

Gracias, lo haré, pero temo que no es su estilo jejeje

TaminoTitiriteros dijo...

He empezado a leer desde hace poco blogs sobre familias que educan en casa. Me ha parecido muy interesante esta abertura de sentimientos, me parece muy positiva.
Por otra parte en mi librería tenemos un libro que te puede interesar, bueno a tu nene, "II guerra mundial en comic" repaso a través de ilustraciones de las viñetas de periódicos, revistas y carteles publicitarios de la época, contada con ingenio, humor agrio y verdadero talento para la sátira. Artistas como Lancaster, Searle, Zec o Fitzpatrick y publicaciones como Punch, Der Stürmer, Daily Express o Daily Mirror son una pequeña muestra de la habilidad artística en tiempos difíciles.

Marvan dijo...

Muchas gracias por la recomendación Tamino. He mirado en el catálogo de la biblioteca y lo tienen. Con un sueldo menos en casa siempre hay que mirar primero la biblioteca jejeje. Gracias, lo pediremos. También creo que le gustará

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