La aventura de dos chicos y su EeF. Simplemente nuestro día a día.

En este blog cuando hablamos de EeF hacemos referencia a Educación/Enseñanza/Escolarización en Familia.

martes, 26 de enero de 2016

Empezar algo y dejarlo

Seguimos vivos jejeje. Solo menos inspirada para escribir o publicar.
Ultimamente me meto menos en redes y demás. Me he hecho FB pero me sigue sin gustar y casi no me meto.

Pero me he acordado de mi querido blog que tengo bastante abandonado y me gustaría al menos escribir o publicar algo cada semana.

Estos días he estado pensando mucho sobre el hecho de si es importante cuando empiezas algo, que también lo tengas que acabar.

En principio pensaba que sí, que siempre le había dado importancia. Si empiezas algo, hay que acabarlo. Pero luego bien pensado, sé que en muchas ocasiones he empezado cosas y las he dejado y también he dado a mis hijos esta libertad.

¿Es importante enseñar a los hijos ser constante y terminar todo lo que se empieza?

Bueno, creo que depende..... jejejeje.
No se trata de empezar y dejar, empezar y dejar y empezar y dejar.
Pero no pasa nada en dejar un proyecto abandonado.

Muchas veces les he propuesto un libro diciendo: empiézalo, y si no te gusta, lo dejas.
Algunas veces realmente lo han dejado y no pasa nada.
De su instrumento también siempre he dicho que si lo quieren dejar, no pasa nada. De hecho mi hijo menor dejó la guitarra y nunca más la volvió a tocar. No pasa nada.

Quizás hay gente que pueda pensar que es tiempo perdido empezar algo y dejarlo. Yo, bien pensado creo que esto no es verdad.
Empezar algo y dejarlo sirve para saber que al final esto no te gusta, o que no es el momento, o que no era lo que habías pensado. Y aunque lo dejas a medias, siempre has aprendido algo, incluso puedes volver a ello más tarde... o no, y ya sabes que aquello, pues no era para tí. Ya sabes algo más ,).

Lo que me ha hecho pensar todo esto es el chino jejeje.
En agosto me puse con el reto de aprender chino. Es un idioma que siempre he dicho que cuando me jubile quiero aprenderlo. Y en verano me vinieron las ganas de ponerme en serio. En parte pensé también que era una manera de enseñar a mis hijos que no importa ni el qué ni el cómo ni el cuando si quieres aprender algo. Te pones y punto. Aunque pueda parecer la cosa más inútil o difícil del mundo, si te apetece aprenderlo. Pues lo haces.

Y realmente estuve unos meses en serio y aprendí más de lo que pensé. Pero con la operación de mi hijo mayor y luego sobre todo las Navidades lo fui dejando y me puse a pensar que realmente no tenía sentido lo que estaba haciendo. No tengo tiempo, ni necesidad, y aún no estaba jubilada..... jejeje.

Pero pensé: ¡Oh no!, estoy enseñando a mis hijos que puedes abandonar cuando no te va bien, que puedes empezar las cosas y dejarlas así de fácil. Esto no puede ser un buen aprendizaje, abandonar "nunca" es bueno....... pensaba yo........

Así que insistí un poco. Hasta que me dí cuenta de la tontería que estaba haciendo.

¿Porque pensamos que es tan malo empezar algo y dejarlo?
Si finalmente ahora a mi no me parece ni el momento ni el lugar para aprender chino, ¿porqué demonios voy a seguir?? ¿Para enseñarles constancia a mis hijos? ¿Pero qué tipo de constancia? ¿Una constancia tonta de que tienes que seguir con algo que ni te apetece, ni te viene bien ahora, ni te interesa ya? ¿una constancia inútil gastando tiempo que podrías dedicar a otra cosa que sí que interesa?

Abandonar es bueno.
Abandonar es bueno cuando lo que estás haciendo ya no te aporta nada.
Esto tampoco quiere decir que fue un error empezarlo. En aquel momento quise empezar y estoy contenta de haberlo hecho. Ahora SE que no es mi momento.

Mi hijo mayor dejó el bachillerato. ¿Fue una mala decisión? ¿fue un abandono?
No, no lo fue, fue ver que no tenía sentido seguir.
¿porqué tenemos tan inculcado que hay que acabar y llevar hasta el final lo que uno empieza?

Y por otro lado sé que en algunos casos no es buena idea abandonar. En algunos casos uno solo necesita un empujoncito para seguir con aquello y acabarlo.
¿Como saber cuando terminar y cuando no?

Hombre, en algunos casos será: mejor acabarlo porque sino el jefe te despide, o la profa te pone un cero. Vale, puede ser esta una motivación suficiente en algunos casos.
Pero cuando nadie te dice que lo tienes que acabar ¿Cómo saber si abandonar es bueno o no?
Quizás está en preguntarse si la satisfacción de haberlo terminado es importante.
¿Es importante para mi saber chino? ¿Me dará mucha satisfacción?
Pues ahora mismo la verdad es que no. Qué más da saber chino o no para mi ahora mismo. No, ahora mismo (creo que más tarde otra vez me vendrá el gusanillo de seguir), pero ahora mismo no me parece importante, entonces, mejor dejarlo.

¿Era importante para mi hijo acabar el bachillerato?
El (y yo) sabíamos que había otras maneras.... así que no era importante.
¿Era importante para mi hijo menor acabar tocando bien la guitarra?
Desde luego si más adelante alguna vez ha visto a su hermano con la guitarra y no le ha interesado ni lo más mínimo será que no le daba importancia ni satisfacción.

Empezar y abandonar no es malo.

Lo malo sería no empezar algo que te apetece en aquel momento. Si tienes ganas, hazlo.
Y lo malo sería seguir con algo que ya no tiene sentido ni te gusta ni te interesa.

Haberlo empezado te habrá enseñado que no es para tí, que no es lo que pensabas, o que no es el momento.


5 comentarios:

Homeschool Sweet Homeschool dijo...

Menuda pregunta más complicada...

Que hayas abandonado el chino, pues muy mal, jajajaja.

Pero sí que te entiendo. En mi casa hemos empezado y abandonado bastantes cosas, pasamos de un sistema educativo a otro, siempre intentando hacerlo lo mejor posible hasta que ya no se puede y lo abandonamos, pero a veces no se trata de abandonar, sino de cambiar de rumbo.

Deporte y música, sí que mis hijos han hecho varias cosas, y las han ido dejando. En caso de deporte o música, siempre he pensado que vale la pena esforzarse si realmente tienes un don, sino ¿para qué? (Será porque de los 6 a los 16 años mis padres me obligaron a hacer gimnasia de alto nivel, no sólo lo odiaba, sino que yo no valía, cuando había concurso a mí no me sacaban con el equipo, odiaba las horas que me quitaba este deporte, odio el hecho de medir 1.65 m porque tanto deporte me impidió crecer, cuando mis hermanas no hicieron nada y miden 1.75 m...), así que han empezado tenis, baloncesto, natación y más cosas y las hemos ido dejando... y no pasa nada...

Pero a la vez quiero enseñarle la constancia, el tener objetivos a largo plazo y trabajar para conseguirlos, está el Bac de Maxime y el chino para todos. En mayo tendremos un examen de chino, para eso estudiamos todos los días, y el día del examen sabremos que hemos dado lo mejor de nosotros. Además del placer de hacer una actividad juntitos.

Creo que es difícil el equilibrio entre "hay que seguir" y "podemos dejarlo", pero cada familia encuentra su manera de hacer bien las cosas.

Un abrazo

Zinnia Muñoz dijo...

Pues a mí me parece que dejarlo está muy bien. Toda la vida mis padres me decían que yo era inconstante, porque empezaba algo y al tiempo lo dejaba. Por alguna razón se supone que si tomas un curso de "lo que sea" es porque te vas a dedicar, si no toda, al menos media vida en eso. Ja! Yo salté de un tema a otro... Yo me identifico (en eso ;) con la sanguijuela: absorbo hasta que quedo satisfecha. Me eché unos sorbitos de algunas cosas y otros han sido tremendos banquetes. Uno toma lo que quiere o necesita hasta que no lo quiere o necesita más.

Mira que este ha sido uno de los puntos más complicados para encontrarme y eso solo lo logre hace seis meses CON 37 AÑOS!!! Como me gusta de todo un poco AL FIN pude encontrar dónde poner eso junto y fue con la dirección de arte que implica un montón de cosas: Investigo, clasifico, conceptualizo (antropología), hago vestuario, construyo escenografía, diseño maquillaje, hago producción de campo. Y TODO lo que he aprendido me sirve. Mira que hasta un curso de diseño de zapatos tomé alguna vez y me ha servido muchísimo.... para otras cosas, jajaja, pero de no ser por eso... Y con la dirección de arte cada tanto hay un nuevo proyecto, así que todo vuelve a comenzar, es saltar a otra cosa, una y otra vez.

A veces la gente presiona mucho con el cuento del don... EL DON!!! Tener talento para algo se convierte en una obligación de TENER que hacer ese algo. Estoy completamente en desacuerdo, no se TIENE QUE. Solo hay que hacerlo si se quiere. Y lo digo por experiencia propia. Yo tengo mis habilidades musicales, tengo un buen oído y excelente memoria musical. Me he dado la posibilidad de hacerle a la música en serio, tres veces en la vida... Y no ha funcionado. Y he escuchado el cuento de "es que con ese talento, no puedes desaprovecharlo" y no estoy de acuerdo. No funcionó, lo dejé. La música la llevo en mí en la cotidianidad y así está bien.

Si el chino tendrá su protagonismo, ya le llegará.

Besos

Marisunflowers dijo...

En casa de mi abuela, eran 5 hijas. A todas les dijeron que tenían que hacer la carrera de piano, aunque mi abuela se salió por la tangente y consiguió que le dejaran hacer derecho mercante (similar a las económicas de ahora).

De todas las hermanas, la cuarta era la que mejor tocaba.

El día que terminó la carrera, reunió a toda la familia y les dio un concierto maravilloso. Cuando terminó, bajó la tapa del piano y dijo: "Espero que os haya gustado, porque no volveré a tocarlo jamás."

Y así fue. Jamás volvió a tocar el piano. Hizo la carrera entera porque se sintió obligada y no se opuso a la voluntad de sus padres.

Cada uno que saque sus conclusiones.

Silvia dijo...

Siempre es un dilema, cuanto mayor sea lo empezado, y mayor el tiempo invertido, más se lo piensa uno.

Acabo de venir de una conferencia en que una de las presentadoras, con 4 hijos de 19, 15 y 13 varones, y de 6 y 5 niñas, nos contó que dejó su carrera de ingeniería electrónica a falta de 3 clases, después de casi 4 años, y se cambió a letras y arte. Pudo transferir créditos, pero la "retrasó" tiempo. Aun así, fue la mejor decisión de su vida, abandonar la ingeniería. Su nuevo título la llevó a un trabajo que fue no sólo un trabajo, sino una relación de "abuelo-nieta" adoptiva por un médico que era el propietario de un centro de arte en el que Karen trabajó, y luego pasó a formar parte del gabinete directivo de la fundación. El dueño murió, pero ella sigue como miembro. Luego se casó y hoy en día es una madre increíble que sabe de ambos terrenos, algo así como una mujer renacentista anónima, ja ja ja, mujer humilde y gran maestra, madre, presentadora, amiga, esposa.

Esto de abandonar o no, es un caso de uno en uno, sobre todo en las decisiones más serias. No hay que abandonar con gratuidad, ni como hábito, pero saber abandonar batallas es ganar guerras (perdón, pero no soy nada pacifista con las metáforas).

Silvia dijo...

Marisunflowers, la profe de piano y violín de mis hijas también abandonó la música por 3 años, quemada de la carrera. Y tras 3 años de derecho, volvió a la música y abandonó el derecho.

Así son las cosas. Uno debe sentir amor y del amor viene la convicción y el compromiso, si no, ¿para qué seguir?

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