La aventura de dos chicos y su EeF. Simplemente nuestro día a día.

En este blog cuando hablamos de EeF hacemos referencia a Educación/Enseñanza/Escolarización en Familia.

lunes, 9 de marzo de 2015

Adolescencia

Hacía tiempo ya que quería escribir algo sobre la adolescencia, pero nunca encontraba el momento o las palabras.
Creo que es un tema delicado, del que hay muchas opiniones diversas porque justamente la adolescencia puede ser tan diferente en cada uno. Y es un tema controvertido en el que "los expertos" tienen todo tipo de opiniones.

Yo misma tuve una adolescencia muy difícil. Pero no "muy difícil" porque suele ser difícil, sino de las MUY difíciles y peligrosas. El cómo y el porque no viene mucho al caso. Es algo de lo que no hablo nunca. A mi hijo mayor ahora que se lo he mencionado alguna vez por encima, le digo en broma: ya te lo explicaré cuando seas mayor de edad jejeje. Pero sinceramente, para reírse, mi adolescencia ha tenido bien poco.

Sin embargo, ahora mismo, me considero una persona suficientemente equilibrada para funcionar bien en el mundo y creo que no destaco en ser más o menos rara que cualquier otra persona en el mundo. Me considero normalita y sin grandes problemas, ni más que los que tenemos todos.

Esta adolescencia mía, me ha hecho consciente de que una adolescencia buena o mala no es ningún indicador definitivo para la vida futura de una persona. Ni tan solo la adolescencia es un indicador fiable de una buena o mala educación por parte de los padres.

Mi adolescencia fue mala, pero no por culpa de mis padres. Ni siquiera tampoco por culpa mía. Fue una cadena de circunstancias que llegaron hacia allí y que hicieron una bomba explosiva de aquello.

Pero sé lo mal que lo han pasado mis padres. Sé cómo deben de haber sentido las miradas y opiniones escondidas de otras familias con el dedito: "mira su hija..... seguro que no saben educarla, algo malo deben de haber hecho."

En el fondo no entiendo esta insistencia en que todo lo relacionado con los hijos es "culpa" o "gracias a" la educación de los padres.
Estoy de acuerdo en que muchas cosas influyen, y los padres somos un factor indiscutiblemente importantísimo en la educación de los hijos. Pero de allí a pensar que TODO sea "culpa" o "gracias a" lo que han hecho los padres, creo que hay un trozo.

La genética, el entorno, las circunstancias, la suerte y  un montón de otros factores que no dominamos, influyen en cómo será finalmente aquel pequeño bebé que acaba de nacer. Y no solo la educación de sus padres.

Por esto no me gusta apuntar con el dedo a las familias que tienen dificultades con sus hijos en edad de adolescentes (o en la edad que sea). No soy nadie para juzgarlos, no sé lo que les ha pasado, no sé lo que les ha llevado a esta situación ni sé por qué han llegado allí. Y por otro lado sé de sobras que quizás dentro de 10 años estas familias se encontrarán reunidos un domingo por la tarde todos felices pensando solamente en que fue una época difícil. Creo que el reencuentro después de la adolescencia es más importante que la adolescencia misma.

De la misma manera tampoco voy a glorificar aquellos padres que tienen adolescentes (o niños de cualquier edad) "modélicos". No es únicamente porque han hecho lo que han hecho, que sus hijos son tan "buenos".
No creo correcto el discurso de "ves, si hubieras hecho como yo, ahora no tendrías "el problema"." "Si tu hijo adolescente no te hace caso, será porque no lo has educado bien cuando tenía 2 años". "Si tu hijo adolescente se te escapa de las manos, debe de ser que no hiciste tal cuando tenía 4 años".

Estos padres a veces se olvidan que quizás tienen un hijo conformista, un hijo "fácil", un hijo que no les cuenta quizás todo, un hijo que fuera de su vista quizás hace lo que no saben........ o miles de razones más que pueden ser causas por tener un adolescente (o niño) "fácil".

Además, yo ni siquiera creo en la adolescencia "fácil". Creo que por definición tiene que ser una época difícil. Tampoco llegando a límites como algunos, pero un adolescente tiene que tener rebeldía hacía sus padres. Creo que es normal, lógico y hasta necesario.

Hay gente que no cree en la adolescencia y dicen que es un invento de nuestra cultura. Yo creo justamente lo contrario. Que es una época muy necesaria y muy real. Creo que una adolescencia "sin conflictos" podría significar (y digo "podría" porque habrá de todo, y seguramente también habrá aquel adolescente dulce y cariñoso porque sí y nada más) pero podría significar dos cosas: o que nunca ha sido niño y no necesita transición hacía el ser adulto, o que nunca llegará a ser adulto y siempre seguirá siendo niño (con el significado de irresponsable e infantil, porque tampoco no hay nada malo con adultos que aún saben ser niños cuando haga falta).

La adolescencia es una época en donde el ser humano se suelta de sus padres. Si nunca ha habido una conexión con los padres, quizás no hará falta que se suelta y parece "no haber conflictos". Pero me pregunto si entonces esto es lo ideal.
Si hay una sobreprotección o una autoridad demasiada fuerte por parte de los padres, el hijo tampoco se puede soltar y quizás de nuevo parece "no haber conflictos". Pero de nuevo se puede preguntar uno si esto es la situación ideal.

Pero el juego entre la protección natural de los padres y el querer soltarse de los hijos que han estado muy conectados con estos padres, es casi imposible que no presente ciertos conflictos (Sin pasarse claro, pero los conflictos típicos con algún grito más fuerte de lo necesario). Porque se trata de una cierta "rotura" de un vínculo para construir un vínculo nuevo más fuerte, duradero y estable. Es como romper el primer puente provisional de amor natural entre padres e hijos y construir uno de nuevo al lado, el definitivo que se construye a conciencia porque tanto los padres como los hijos por igual lo quieren. Con toda la maquinaria que esto necesita, es normal que haya algún que otro temblor de tierra ;).

Si no se rompe el primer puente, quizás no hay temblores en la adolescencia, pero a la larga, puede ser un puente poco estable, que no se aguanta. Y si uno de los partes no quiere construir el nuevo puente, quizás no hay temblores tampoco, pero se pierde una oportunidad para construir este vínculo futuro y duradero.

Lo importante para mi es el re-encuentro y los muchos años que quedan después con este "nuevo" joven. Lo más importante es que se construya este nuevo puente y que cada uno de los partes esté dispuesto a construirlo. Pero algo así no se construye de la noche a la mañana. Es un proceso largo de varios años, mucha paciencia, mucho caer y levantarse pero desde luego es un proceso que vale la pena.

7 comentarios:

Homeschool Sweet Homeschool dijo...

Querida Marvan,

He leído dos veces tu entrada de hoy y, por una vez, no estoy de acuerdo contigo. Yo sí creo que la adolescencia es un invento de nuestras sociedades donde cada época de la vida se marca y parece no tener conexión entre ellas, si eres un niño, sólo haces cosas de niño, si tienes 13 años entonces eres un adolescente, ya no eres un niño, cuando tienes 18 años eres un adultoy punto...

Creo que cada época debe estar enlazada con otra, sin definición exacta, porque la vida es un largo camino no segmentos separados que terminan de repente para empezar otro.

Creo que en las sociedades donde los niños, adolescentes y adultos se mezclan y forman un núcleo entonces no hay adolescencia, ni rebeldía ni agresividad contra el adulto "que no entiende nada" porque desde siempre viven juntos y comparten más.

En nuestra sociedad los niños están con niños, los chicos de 13 años con chicos de 13 años, los adultos con adultos, todos separados, nadie convive con quien quiere sino con quien toca por año de nacimiento.

Tengo un "adolescente" en casa, lo pongo entre comillas porque no me gusta esta palabra siempre con connotaciones negativas, tengo pues un chico de casi 15 años. Nada de gritos, de falta de respeto, de rebeldía agresiva, sigue siendo una persona extremadamente dulce, educada, respetuosa. Claro que ya no le trato como un niño, es más alto que yo y tiene sus propias opiniones, pero cada uno habla con el otro en caso de desacuerdo. Recuerdo a mis propios padres que sólo sabían decir "non" y punto, sin intentar entenderme, sin acercarse a mí.

Tuve una adolescencia "tranquila" porque totalmente cohibida por una madre maltratadora y un padre ausente (trabajaba para estar fuera de casa supongo). No hubo problemas, tragué pero cuando pude "escapar", lo hice.

En mi familia de ha habido "después", "reuniones familiares", mis padres pasan de sus hijos y por lo tanto de sus nietos.

En fin, es otro tema.

Para resumir, creo que compartir nuestra vida de adultos (dentro de lo que cabe) con los "adolescentes" ayuda a evitar los problemas de enfrentamiento entre "generaciones", luego pienso firmemente que hay "adolescentes" que siguen siendo muy agradables.

Un abrazo,
Isabelle

Marvan dijo...

Hola Isabelle,
Claro que los adolescentes son muy agradables. Al menos los míos lo son jajaja. Pero quizás no me expliqué bien.
Yo creo que una cierta rebeldía (dentro de lo normal) es necesario para un adolescente. No estoy hablando de griteo desproporcionado, portazos, insultos y demás. En mi casa aún no ha habido ningún insulto, aunque sí algunas veces me he tenido que poner más firme de lo querido y he recibido algunas frases más fuertes de lo querido, pero de allí a insultos hay un trozo.
Pero por ejemplo la hora de salir. Yo no sé si Maxime ya sale con amigos de fiesta, pero el nuestro mayor sí y es un tema de bastante "discusión". Claro, todos los amigos no tienen horario y ya ves tú la madre prehistorica que soy si le digo que le quiero en casa antes de las 2! El tema discotecas es super complicado porque la sociedad no te ayuda nada. Las discotecas son para mayores de 18 años, pero los de 16 entran igualmente yo no sé cómo. Pues ya ves tú cómo te lo montas para explicar a un chico de 16 años que las discotecas de mayores de edad no son lugar para él, y si todos (o muchos de) sus amigos van.....

Cada adolescente es diferente. Hay algunos más rebeldes que otros. También debo decir que mi hijo mayor nació rebelde jajaja.

Pero lo que quería decir es que esta rebeldía no me preocupa. Me preocuparía más lo contrario. Un chico de 16 años desde mi punto de vista es normal que busca su camino y es normal que tomará de vez en cuando caminos que a nosotros no nos gustan del todo y también tiene que ir encontrando sus propias limitaciones, equivocarse etc..... y todo esto, creo yo que provoca los temblores.
Pero yo no lo veo preocupante.

Una cosa es la rebeldía y otra cosa es la falta de respeto.
Lo que no es normal en un adolescente creo yo es la falta de respeto, esto sí que es fruto de nuestra sociedad enferma. No hace falta faltar el respeto para ser rebelde, se puede ser rebelde de muchas maneras e incluso hasta de manera educada.

Yo me refiero a esta búsqueda de independización, de su propio ser y de su propio camino que a los adultos a veces nos molesta. Me puede preocupar porque es mi hijo claro, pero no me molesta. Lo creo normal.

Incluso a veces se lo digo: hijo, es normal que ahora no nos entendemos pero no pasa nada, ya vendrá.
Y le dejo. Le digo que haga lo que cree conveniente y le digo que confío en su capacidad de tomar las decisiones correctas.
Claro que alguna vez se equivocará. Pero ya estoy yo allí, para decir que haga lo que quiera allí dónde yo sé que la equivocación no será un mal irreparable.

El día que me dijera: voy con un amigo al botellón y después él me llevará a casa con su coche, (cosa que dudo que haría) pero entonces está claro que no le diré: haz lo que quieres jajajaja.

Pero ya te digo, yo creo que si el camino anterior a la adolescencia está mínimamente bien hecho, el adolescente no dirá: mamá me voy de botellón y después en coche. (tampoco lo hará sin decirlo) porque ya sabe que esto es peligroso.

Y aún en el peor de los casos, si lo hace, puede ser un error de adolescente por mil razones y entonces lo más importante como padres es estar allí para el regreso y entenderlo creo yo.

Bueno, me enrollo y me alegro de que os vaya tan bien!!! Haberlas haylas jajajaja

Cigi dijo...

Hola Marvan, estoy totalmente de acuerdo con tu visión de esta etapa, ¡qué suerte tienen tus hijos!

Hola Isabelle, me gustaría comentar tu comentario :-)
La verdad es que no entiendo tus argumentos en contra de la “existencia” de la adolescencia. Dices que no hay unos límites claros entre etapas, en lo que sí estoy de acuerdo, pero yo no veo que estén en la misma etapa vital una persona de 6 meses, 5 años, 16 años, 33 años o 75 años. Es evidente. Y les ponemos nombres: bebé, niño, adolescente, adulto, anciano. ¿Por qué adolescente es un concepto negativo? No le veo así para nada, es simplemente una etapa más. Una persona de 16 años ya no es un niño, pero todavía no es un adulto (al menos ahora, quizás sí en otras culturas o hace 60 años, que la gente se enmancipaba antes), ¿cómo lo denominamos? Y sí estoy de acuerdo con Marvan en que se trata de una etapa de transición en la que de alguna manera “tiene” que romper con sus padres para crear el espacio que le permita construir tu propio camino como adulto. Romper no significa necesariamente drama, eso dependerá de las circunstancias de cada familia. Pero lo normal es que haya conflictos: se trata de una persona que está construyendo sus propias normas pero que aún depende de sus padres y vive bajo sus normas y su tutela. Si entre una pareja o entre simples compañeros de piso, surgen conflictos por la disparidad de criterios sobre cómo llevar la vida en común, ¿cómo no van a surgir entre padres y adolescentes? Pero como dice Marvan, no es un asunto preocupante, es lo normal. Y eso no significa para nada que tanto padres como hijos no sean personas encantadoras.

Por último, me gustaría añadir que el conflicto no es sólo con los padres, sino también interno: te planteas quien eres, qué es importante para ti, cuáles son tus valores, tus normas, tus límites. Rompes con el/la niño/a que fuiste y te empiezas a hacerte cargo de ti mismo/a. Y esto conlleva muchas dudas, errores, dramas personales, incertidumbre, sentimientos exaltados, aunque por fuera nadie se entere de este bullir interno. Bueno, yo al menos yo lo viví así :-D.

Anna dijo...

Bon dia! Un tema molt interessant per a la reflexió. Us aporto un enllaç sobre el tema de la responsabilitat de les famílies envers els fills que crec que també aporta elements interessants per pensar.
http://diarieducacio.cat/blogs/bofill/2015/01/09/families-educacio-avui/

marta dijo...

Jaja, empieza una por ejercer su rebeldía al ámbito familiar y acaba por aplicarla al sistema educativo de un país ;). Gran invento este de la rebeldía. Espero que tus adolescentes también la conserven durante toda su vida.

Seoane Melliz dijo...

Estoy de acuerdo con todo lo que dices y también entiendo y comparto lo que opina Isabel.
No debemos volvernos adultos sin más y no conservar algo de niño dentro para entender ,todos pasamos por las mismas etapas.

Marvan dijo...

Cigi, es un apunto muy interesante del conflicto interno. A veces mi hijo mismo me lo ha dicho: ay mama, no sé qué me pasa!! Es una época difícil también para ellos y hay que entenderlos. O al menos intentarlo jejeje

Anna, gràcies per l'enllaç. Molt interessant.

Marta, tampoco soy tan rebelde jajaja, pero bueno, digamos que según cómo no soy conformista, aunque luego en otras cosas me considero bastante conformista...

Seoane,lo de conservar algo de niño es muy importante como dices. Porque a veces nos olvidamos que nosotros mismos hicimos lo mismo.



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